Hay personas que tienen una excelente capacidad para juzgar, criticar, culpabilizar, amenazar y menospreciar a los demás y una gran incapacidad para autocriticarse a sí mismas. Lejos de calificarlas como “personas tóxicas”, suelen ser personas que han venido utilizando estas estrategias para evitar sentirse vulnerables (mecanismo de defensa), – porque son demasiado críticas consigo mismas-  y, también, para defenderse ante la anticipación de posibles ataques (anticipación / interpretación sesgada). 

Suelen ser personas  desconfiadas que se sienten juzgadas y atacadas,… y, en muchos casos, han aprendido a relacionarse así a partir de sus propias vivencias y aprendizajes.

Desde luego que, frente a este tipo de personas, lo más sano que podemos hacer es poner “pies en polvorosa” , pero no siempre podemos cuando se trata de personas con las que convivimos o trabajamos.

Así que, en este caso, lo mejor que podemos hacer es aprender alguna técnica asertiva que al menos nos ayude a rebajar la intensidad emocional que la situación nos provoca.

¿Cómo construir un Guión Asertivo?

  • Describe la situación o el hecho sin incluir juicios de forma clara y objetiva
  • Expresa la emoción que sientes frente a tal hecho o comportamiento con un “lenguaje yo” sin culpabilizar al otrx/otrxs
  • Pide un cambio de conducta, no de actitud (la gente no puede cambiar solo porque a ti no te gusten sus ideas, opinión, actitud, etc). El cambio de conducta tiene que ser coherente, específico y concreto
  • Por último, propón soluciones alternativas, reforzando su cambio de conducta e informando de las consecuencias negativas, sin amenazar, que tiene si no se produce una solución

Ejemplo de diálogo asertivo:

Anoche trabajé hasta tarde para cumplir un plazo de entrega en el trabajo y no tuve tiempo de preparar la comida hoy.
Estoy bastante cansada y me siento desborda (lenguaje yo) porque podría no conseguir hacerlo.
¿Puedes ocuparte de la comida para que yo pueda seguir con ello? (pedir lo que se quiere de forma clara y específica)
Si tienes problemas, puedes encargar comida a domicilio (propuesta / solución) y así yo podré acabar con el trabajo.

Esto no garantiza el cambio de comportamiento del otro u otra pero sí garantiza nuestro bienestar (rebajar nuestra emoción de enfado, miedo, tristeza, resignación, etc) y, con ello, evitar una reacción agresiva o pasiva que perjudique, aún más, nuestras relaciones. En cualquier caso, si a pesar de ello el otro u otra, aun sabiendo que pudiendo cambiar un comportamiento que nos daña, afecta o bloquea, no lo hace, tendremos que tomar decisiones firmes frente a tal conflicto (buscar otro empleo, dejar relaciones dañinas y perjudiciales, terapia de pareja, psicoterapia conductual con nuestros hijos e hijas, etc…). En cualquier caso, antes de tomar cualquier decisión precipitada e impulsiva, aprender a ser asertivxs no sólo favorecerá relaciones más sanas sino que también contribuirá a fortalecer nuestra autoestima y autoconcepto.

Psicología y Educación Social

María Jesús Escaso (Tlf 685508252)